Día Internacional del Abogado: Entrevista a tres compañeros de Lexer

El pasado 3 de febrero se celebró el Día Internacional del Abogado, y aprovechando la ocasión, hemos planteado algunas preguntas a tres compañeros abogados de Lexer para que nos cuenten su visión y perspectivas de la profesión:

  • Ana Amores González (Abogada Litigación)
  • Jesús Román Puertas (Abogado Judicial)
  • Iván Martínez Orengo (Abogado Judicial)

¿Cuál es la parte más gratificante de ser abogado/a para ti?

Ana Amores González (Abogada Litigación): Los que ejercemos esta profesión seguramente coincidamos en que lo más gratificante es obtener un resultado positivo, pues trabajamos para personas a las que intentamos ayudar.

Sin embargo, considero que lo genera gran satisfacción es finalizar un trabajo bien hecho, y con trabajo me refiero a nuestro día a día, a pelear contestaciones, a recurrir recursos, a defender en vistas, eso sin duda es una satisfacción que creo que nos llevamos todos los que trabajamos en esto a pesar, me atrevería a decir, de cuál sea el resultado final.

Jesús Román Puertas (Abogado Judicial): A mi entender, la relación abogado-cliente se basa en la confianza que éste deposita en el profesional del derecho, en aras de encontrar una solución que garantice sus derechos e intereses, por lo que la parte más gratificante de ser abogado es la obtención de esa satisfacción que el cliente anhela.

Iván Martínez (Abogado Judicial): Sin duda, lo más gratificante es la satisfacción de dar solución a los problemas de nuestros clientes que a su vez depositan su confianza en nuestro servicio. Nos dedicamos a la prestación de servicios profesionales así que poder colmar y/o superar las expectativas es la gratificación más grande que puede tener un profesional, que gracias a tu trabajo o tu aportación necesaria podamos aportar una solución de valor al cliente.

¿Cuál es tu visión para el futuro de la profesión y cómo crees que evolucionará?

Ana: Sin duda, los últimos años han sido transformadores para esta profesión, las circunstancias a las que nos hemos tenido que enfrentar han dado lugar a grandes cambios. Diría que estamos ante la gran era de la digitalización y el multimedia para nosotros.

Jesús: En un mundo cada vez más informatizado y digitalizado, y tras la última reforma de nuestra “ley rituaria”, en la que se fomenta la celebración de todo tipo de actos procesales mediante presencia telemática (art. 129 bis LEC), la profesión de abogado está abocada a numerosos cambios en su configuración, donde las grandes firmas están absorbiendo al pequeño despacho, que se ve en la imposibilidad de competir con aquellas, al no contar con las mismas infraestructuras, medios ni capacidad de captación de clientes.

Iván: Nos encontramos en un momento de transformación del negocio y de la profesión. El proceso de digitalización sólo acaba de empezar y va a estar en constante evolución. La digitalización está para dar soporte al profesional y que a la vez pueda ser más eficiente. Al abogado no se le puede sustituir por IA, ya que existen multitud de variables que no se pueden suplir como la relación abogado-cliente, su confianza mutua o la actuación del abogado en sala. Eso sí, los abogados tendremos que ser capaces de generar mayor valor añadido, delegar actuaciones a la IA y así poder centrarnos en crear valor diferencial.

¿Qué consejo le darías a un estudiante que está considerando la profesión de abogado?

Ana: En primer lugar, le diría: ¡ESTUDIA!, y luego le diría que ésta es una carrera de fondo; que averigüe que le apasiona, que le atrae de todas las posibilidades que tiene estudiar esta carrera;  y que se forme en ella. Finalmente, le diría que no tenga miedo a equivocarse y a preguntar. Un consejo, o lema que siempre sigo es que no es más listo quien no tiene preguntas si quien es capaz de hacerlas.

Jesús: Mi consejo sería que realice una pasantía que le permita conocer la realidad de esta profesión, a veces amable y a veces un tanto amarga. Por mi experiencia, le recomendaría que en dichas prácticas se preocupe por aprender a redactar con el apoyo de la ley y no de modelos, puesto que ello le permitirá desenvolverse en cualquier tipo de escrito jurídico o situación.

Igualmente, considero indispensable que asistiese como oyente a juicios de distintas materias, a fin de conocer cómo se desarrollan los diferentes actos procesales, ya sea audiencia previa, juicio verbal, ordinario, asistencia al detenido, etc.

Iván: La abogacía es una profesión exigente pero muy gratificante. Mi consejo es que nunca deje de formarse, ésta es una profesión dinámica en constante evolución y donde todos los días se aprenden cosas. Estamos en un contexto de híper especialización donde el mercado reclama perfiles específicos, pero a la vez es importante ser multidisciplinar.

Por otra parte, también es interesante disponer de las suficientes habilidades sociales que te permitan trabajar dentro de un equipo u organización. Cuando aún eres estudiante tienes multitud de dudas acerca del futuro laboral, pero la Abogacía es la puerta de acceso a muchas salidas profesionales.